PARA VIVIR MEJOR

Cuando se llega a cierta edad, como la mía, la experiencia de lo vivido te va dejando ciertas enseñanzas. Tal vez si se las expongo, pueda que les sirva a algunos de ustedes.

La mayoría somos padres de familia, así como tíos, hermanos y tenemos una cosa en común: los sentimientos. No los ocultemos creando paredes invisibles para no expresarlos ya sea por temor, desconfianza o timidez. Deja que la lluvia los deslice hacia afuera sino no quieres que tu interior te devore sin contemplaciones. Ser sincero es lo mejor.

Las circunstancias en que vivimos actualmente, no nos permite darnos cuenta de los pequeños detalles. Elegimos las metas y sueños de los demás cuando tenemos la potestad de elegir los nuestros, que es una de los grandes placeres que nos da la vida. No dejes que la noche oscurezca tu mente. Tomemos el camino correcto sin recorrer distancia. Escucha tú corazón porque eres libre de tomar tus propias decisiones.

Tienes el derecho de pensar y sentir cualquier emoción ya sea agradable o desagradable pero si unes ambas, harán más fuerte tu carácter y podrás resolver mejor los problemas.

No olvidemos que somos fruto del amor por eso no dejes que la noche extienda su manto y cubra tu sueño. Aceptemos los defectos de los demás con humildad y modestia. Nadie es perfecto y la tolerancia nos permitirá dar un abrazo sincero y sin condiciones.

Las canas llegaron sin pedir permiso es por eso que ahora tengo que sentir y escuchar mi cuerpo. El me va a decir cuál es el límite del cansancio y el estrés.

Nadie va a ser como tú. No te canses buscando en libros como somos. Nacemos así y sólo tenemos que mirarnos en un espejo y reflejará nuestro interior. Esa es tu verdad.

Dios nos otorgó bondad, fortaleza, confianza, amor y sobre todo, esperanza. Entonces, busca tu propio cielo y saca tus alas para volar en él porque cuando estés en silencio contigo mismo, vas a escuchar al Señor. Encontraras la paz que siempre anhelas.

Recuerda, es la opinión de un amigo que desea contribuir a que estés feliz.

MAC

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Relato corto

AMOR  DE  ESTUDIANTE

Si  hablamos del amor, lo rodeamos de un halo de misterio. Con solo escribir la palabra, produce cierto éxtasis en nuestros corazones porque nos revela aspectos íntimos que guardamos celosamente. No hay edad para descubrirlo porque su flecha puede tocar la puerta cuando uno menos lo espera.

Salimos del colegio y nos regresábamos por la Avenida San Martín. Una tarde, cuando el sol se empeñaba en calentar la acera, divise, en el lado contrario, a una alumna del Colegio Marillac. No sé porque la tierra hizo que mis ojos girarán en esa dirección. Cruzamos las miradas y un hilo invisible acortó los espacios que nos separaban. Pude ver la sonrisa más encantadora del universo. Pregunté la hora –Qué te pasa? Parece que vistes un fantasma-. Yo le respondí – Al contrario. Vi un ángel-. Se echaron a reír; creían que era otras de mis locuras y no me hicieron caso. Seguimos pero mis pasos iban por las nubes cerca del cielo.

Al día siguiente, coordiné para estar a la misma hora.  Confuso y nervioso, sentía una llama quemando mi cuerpo. Al fin la divisé. Les dije a mis amigos  -Ya vengo. Sigan ustedes. -A dónde vas?- pero al verla,  se callaron y no me esperaron.

De un zarpazo me deshice de mis miedos, respire con fuerza. A cada paso que ella daba, mis palpitaciones se multiplicaban por cien. Me dijo –Hola. Yo –Hola.No vimos ayer. -Claro.También te vi-. Caminamos; noté que sus ojos iluminaban su rostro y pude respirar a su ritmo. Le di un abrazo invisible y el silencio se hizo ternura.

–Ya estoy llegando a mi casa. Si quieres nos hablamos por teléfono más tarde que tengo que estudiar-. Como siempre, las mujeres llevan la iniciativa cuando nosotros -no sabemos qué decir, sobre todo en esa edad. -Bien. Dame el número-. Ella replicó –Yo te llamo porque si suena el teléfono, no me van a dejar hablar. Como a las 12 de la noche ya debo de terminar-. Respondí – Mi número es el 2215-.

Esa noche escuché su voz como un susurro angelical, hasta las tres de la mañana. Qué se puede decir en tres horas? Vaya a Ud. a saber. Sólo sé que las olas estuvieron bañando mi mente y sus palabras me hacían flotar en un jardín imaginario de rosas.

Salimos varias veces y luego llegó el momento esperado: nos dimos un beso y el mundo se desintegró. Ya no fui a ningún lado porque de sus labios bebí el agua de la vida. Fue la noche en que las estrellas nos miraron con envidia y escuchamos la música de las aves en una calle sin vegetación. Por fin se había llenado la cavidad vacía de mi  corazón. La luna, con su luz brillante, iluminó mi sueño. Todo quedó bloqueado en ese instante maravilloso. Aspire el dulce perfume de la primavera.

La juventud se fue desvaneciendo lentamente. El espejo nos devuelve las sombras frías de los recuerdo que no se disuelven con él tiempo, por eso es que a veces, a hurtadillas, le robo a la memoria la carita dulce que me enseño que la belleza del amor está en nuestro interior y el árbol que lo vio crecer, dejará a mis pies, sus hojas verde limón.

  • LA JUVENTUD QUE SE NOS FUE
  • Mis recuerdos se alejan hasta  llegar
  • a mi juventud irrecuperable
  • vestida de verano informal
  • Vienen a sellar mi memoria
  • con partículas delgadas del tiempo
  • El sol se retira de la plaza de los primeros amigos
  • Las sombras dejan ver la orilla de la noche
  • Las bancas esperan sin prisa,
  • las primeras ilusiones
  • El bullicio hacía dormitar la tristeza
  • para vivir cada segundo,
  • la esperanza sin rumbo
  • Los acordes de la guitarra,
  • traían la melodía de las canciones
  • que iban a los cándidos amores
  • El jugo de la vida era la risa luminosa
  • que llenaban el espacio hasta la madrugada
  • Hoy, mirando los agujeros en mi espíritu,
  • todo se voló como un grito en el viento
  • La soledad y el silencio humedecieron el suelo
  • donde las flores estallaron de nostalgia
  • Los árboles conspiraron para traer otros pájaros
  • llevándose nuestras ilusiones primerizas
  • Las nubes apagaron la luz del pasado
  • Sin embargo, el fuego de la amistad,
  • sigue encendido
  • con los amigos del ayer

foto carnet

Poesías

  • SOLO  BAJO  LA  LLUVIA
  • Estoy bajo la lluvia incesante
  • en medio de la noche trémula
  • buscando la esencia de mi alma
  • Cuento las gotas de agua dulce
  • que discurren en mis dedos fríos
  • mientras los pájaros duermen
  • arropados por el clamor del viento.
  • Aspiro el polvo de la naturaleza viva
  • siguiendo el sendero que no termina
  • Busco que las piedras cristalinas
  • sean la guía y luz de mi cuerpo
  • en el desierto de mi imaginación
  • Espero ansioso que aparezca el mañana
  • ahora que se ha lavado mi conciencia
  • dejándome ver en silencio
  • el brillo de mi paz interior
  • Las olas de mi mente están calmas
  • Espero dormir tranquilo
  • el sueño que me pertenece.

 

  • EXTRAÑO  TU  PRESENCIA
  • Son la cuatro de la mañana
  • de un día cualquiera
  • Sentado a la vera del río
  • con mi libro cerrado,
  • contemplo
  • como mis pensamientos
  • se los lleva la corriente
  • que palpita a través de la piedras
  • Escribo en las hojas secas
  • caídas del árbol dormido
  • porque necesito desahogar mi tristeza
  • por no tenerte a mi lado
  • para ver la caída vertical
  • de una madrugada
  • que trae el frío helado de la luna
  • Tengo puesta mi chaqueta del silencio
  • para escuchar
  • el vuelo de los pájaros azules
  • y se lleven mi mensaje
  • en sus alas frágiles
  • Te extraño en mi bosque
  • deshecho por tu ausencia
  • Quiero subir contigo
  • por el arcoíris de la tarde
  • y tallar la herida
  • de mi corazón de madera.

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