LLEGUÉ TARDE A LA POESÍA

Sin tener la intención de buscarlas, recibí un flujo de voces mudas viajando por mis pensamientos dejando agujeros en huesos que no dejaban de cantar.
Abandoné el desorden de mis horas en blanco y renové mi existencia al caer las hojas de otoño en mi cabello pintado por la nieve gris. Tenían un brillo inusual que alumbró mis sombras al margen del color apático del cielo azul.
Acurrucado al fondo de mi soledad desnuda, comencé a ordenar las ráfagas mentales venidas a través de un sonido sordo, desconocido, como gotas de agua salada despertando de su profundo sueño, a las emociones dormidas.
Como un ardid del destino y sin tener idea de su existencia, había arribado la inspiración con imágenes, ritmos y modulaciones que rebotaron en mi cerebro y se hundieron en las paredes desprotegidas de mis neuronas.
El viento despejó el camino a las frases haciéndose huésped de mi escritura hecha en un pedazo de cielo. Los primeros versos aterrizan sin alas en mi piel sedienta del fuego que desvistió mi vida y me dejó expuesto al viento.
Acosté las ideas en un manto imaginario al doblarse las horas del tiempo.
Mis cinco sentidos se acoplaron en un solo canto. En ese instante mi ser iluminado, acogió la presencia de la poesía. Me fundí a ella respirando su respiración. Cerré los ojos al sentir la calidez de su cuerpo a mi lado.
Fui, soy y seré un romántico empedernido trayendo las nubes bajas a mis manos para pintar el perfume del amor en cada destello de mi existencia.
Alucino de pasión cuando la luna menguante me deja besar sus bordes estirando la noche para poder leerla a pesar de la oscuridad reinante.
Entonces surge la pregunta : Porqué llegué tarde?
Porque dejé pasar: el verano caliente en mi sangre, el aroma de las flores de la primavera sin convertirlos en poemas, el aullido de mi esqueleto al decirte te amo con locura cuando tenía el corazón oxidado en el crudo invierno.

No me arrepiento de no haber oído las metáforas de mis silencios poéticos.
Hoy, la satisfacción es mayor. El cielo habla conmigo cuando cierro los ojos.
La poesía duerme y se despierta conmigo.

I ARRIVED LATE TO POETRY

Without having the intention of looking for them, I received a flow of mute voices traveling through my thoughts leaving holes in the bones that kept singing.
I abandoned the mess of my hours in white and renewed my existence when the autumn leaves fell on my hair painted by gray snow. They had an unusual glow that illuminated my shadows regardless of the apathetic color of the blue sky.
Snuggled to the bottom of my naked loneliness, began to order the mental bursts coming through a dull, unknown sound, like salt water drops awakening from her deep sleep, to sleeping emotions.
As a ruse of fate and having no idea of ​​its existence, inspiration had come with images, rhythms and modulations that bounced off my brain and sank into the unprotected walls of my neurons.
The wind cleared the way to the phrases becoming host of my writing made in a piece of heaven. The first verses landed without wings on my thirsty skin from the fire that undressed my life and left me exposed to the wind.
I put the ideas in an imaginary mantle as the hours of time doubled.
My five senses engaged in a single song. At that moment, my enlightened being felt the presence of poetry. I melted on her breathing her breath. I closed my eyes to feel the warmth of its body
I was, I am and I will be a inveterate romantic bringing the low clouds to my hands to paint the perfume of love in every flash of my existence.
I hallucinate with passion when the waning moon lets me kiss its edges stretching the night to be able to read it despite the reigning darkness.
Then the question arises: Why was I late?
Because I let it pass: the hot summer in my blood, the scent of spring flowers without turning them into poems, the howl of my skeleton
when I told you I love you madly when my heart was rusty in the harsh winter.
I do not regret not having heard the metaphors of my poetic silences.
Today, satisfaction is greater. Heaven talks to me when I close my eyes.
Poetry sleeps and wakes up with me.

126 respuestas a “LLEGUÉ TARDE A LA POESÍA

  1. Es un poema hermoso, me llevaba y traía de vuelta en cada palabra como una nota de una dulce melodía. Comparto esa última estrofa “La poesía duerme y se despierta conmigo.” Así la siento yo, como una extensión de mi alma, una pasión que no me es posible abandonar o vivir fuera de ella.
    -Pola

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  2. Hermosa poesía, celebró con cada verso escuchar ahora con los ojos cerrados a la luz y el alma abierta a los sentimiento, a las emociones, al deseo y a la vida. El tiempo es un tesoro que la vida nos da, yo igual que su Poema quizás tardío he comenzado a expresar está pasión, por eso lo siento mío. Gracias por escribir maestro.

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  3. Es sorprenderte como actúa la vida interior. Cuando menos lo pensamos, nos damos cuenta que tenemos un potencial poético que necesita salir a ver la luz. Y allí comienza la creación de poemas al convertir los sentimientos en versos. Gracias por tu paso por aquí. Estamos conectados.

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